A veces pasa que espontáneamente empezamos algo con mucho entusiasmo, con cierta energía o emoción que encontramos en lugares y situaciones inesperadas. Habemos quienes nos motivamos de las alegrías tanto como de las tristezas y logramos canalizar luego del impacto y con la perspectiva más positiva posible nuestras emociones, generando así un aprendizaje propio e incluso una enseñanza para los demás.
A veces pasa también que esa misma espontaneidad que te hizo comenzar te sorprende y te hace sentir que debes detenerte sin saber a ciencia cierta si realmente debes hacerlo, ni el cómo ni el porqué.
Ahora entiendo a Forrest Gump sintiéndose cansado y sin ganas de seguir corriendo...
Cada persona lleva un dolor por dentro. Todos estamos un poco muertos, un poco vivos.
Translate
lunes, 13 de febrero de 2017
El día que quise cerrar el blog...
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por comentar!!!